Generalmente señalamos que el nomadismo es la antítesis del sedentarismo, pero hay que destacar que no son conceptos tan estancos y que poseen una estructura marcada, a lo largo de la historia ha habido pueblos que han adoptado formas de vida nómades en algunos tiempos, y transitorias etapas de sedentarismo en otros, alternando de este modo, cambiantes formas de organización social hacia el interior del grupo. Diremos entonces nosotros que el nomadismo ha aportado nuevas y
La historia nos traslada con velocidad en tiempo y espacio hasta Nómade Wines de Tomás Achaval, en donde se reflejarán las características nómadas de sus vinos que poseen el carácter, espíritu y sensaciones de las diferentes regiones donde han sido creados, ya que como señala su fundador la producción de los vinos no debe limitarse a una única región, sino que las uvas se van a adaptar mejor según los suelos que recorra y las características principales de cada región en particular, tomando en cuenta en este caso toda la cordillera de Los Andes.
Es que los viñedos de Nómade recorren desde los Valles de Cafayate en Salta, hasta Altamira, La Consulta,
Este malbec mendocino presenta un aspecto visual rojizo muy intenso con tonalidades violáceas, aromas de frutos rojos en los que se destaca la ciruela madura y la mora, notas mentoladas, algo floral y ahumado, tiene un paladar muy fresco, estructura amable y elegante textura que indica que Nómade se va adaptando al suelo y clima que va recorriendo, y por supuesto confirmando que la experiencia obtenida en otros tiempos y espacios le ha llevado a aprender que “...caminante no hay camino, se hace camino al andar…”. Bon Appetit