04 octubre 2009

MARC CHAGALL Y EL VINO.

Ya hemos visto que la pintura y el vino, se va entrelazando a lo largo de la historia, y sabemos que se tratan de placeres, muchas veces complementarios.
En el caso que nos convoca, Marc Chagall, fue un pintor y diseñador francés de origen ruso, con mucha relevancia a lo largo del siglo XX.Si bien recibió una influencia del cubismo francés y del expresionismo ruso, su obra gira en torno a un surrealismo que, con humor y fantasías, reafirma su irrespeto por la realidad, muchas pinturas lo encuentran dándole al vino un protagonismo como en “Doble retrato con vaso de vino”, u “Hombre con la mano en alto”, entre otras tantas, en estos óleos, se pueden ver los brillantes coloridos, influidos por esa perspectiva irreal que le brinda el cubismo, con personajes muy fantásticos, conjugando en un sentido, su irreverencia hacia las leyes, su comicidad burlesca, y las libertades del individuo, muchas veces marcada socialmente, en el consumo del vino, como un desprecio al orden social más institucionalizado.
Esto es solo una muestra de lo que ha convocado el arte, en cuanto al mundo del vino se refiere, la “indisciplina” de esta amalgama de placeres, nos sigue deslumbrando día a día. Bon Apettit.

QUE SE BEBIA ANTES DE LA COLONIZACION?

Previa a la conquista y colonización de América, las comunidades indígenas, producían y consumían un amplio abanico de bebidas, muchas de ellas con contenido alcohólico, luego fueron modificadas y con el agregado de otros cereales y frutos, se fueron rediseñando los brebajes.Sin duda, la más conocida de las bebidas, que eran consumidas por las comunidades andinas, era la chicha de máiz, su origen es incaico, aunque otros autores señalan que su origen es antillano, proviene de la fermentación del almidón o de los azúcares de casi todos los granos, ya sean frutos de algarroba, de molle, raíces, tubérculos, etc.La chicha era, y es actualmente, la bebida preferida de las comunidades indígenas del norte argentino. Su preparación, antiguamente, consistía en una masa, producto del fermento de una levadura especial, y por medio de la saliva y la masticación de la harina, de cada uno de los integrantes de la familia, se la escupía en una olla, luego se juntaba el líquido, y daba origen a la chicha. Pero a este método de producción, relativamente peligroso para la salud de sus integrantes, se lo fue modificando con otras técnicas superadoras, su consumo resultaba habitual en diversos acontecimientos , más que nada, para las ceremonias tradicionales y religiosas, estaba relacionado a las relaciones en la vida socia, ya sea nacimientos, muertes, matrimonios, y todo lo que tenía que ver con las cosechas, y la distribución alimentaria en la comunidad, aunque también se le atribuían características medicinales.Las variedades de chicha, se presentaban según el clima, las tierras, los cereales y frutos que se cosechaban, y todo lo que tiene que ver con su cosmología, por ejemplo, estaba la chicha amarilla, de maíz amarilla, la chicha kulli, con maíz morado y la chicha chuspillu, para hacer maíz tostado, que utilizaban los quechuas.En Perú y en Ecuador, desde el imperio incaico, se producía la chicha, desde las sierras, hasta la costa, y su utilización era ceremonial y fiestas tradicionales de la comunidad. La chicha ecuatoriana hoy se fermenta con quinoa, cebada, y se acompaña con azúcar común, y se le suele agregar mora, naranja, y otros frutos. Los mapuches, en Chile, fermentaban este maíz, y también fermentaban frutos, y luego mezclado con aguardiente, se lo llamaba muday, y actualmente tiene un gran consumo.Por otro lado, tanto los aztecas, como los mayas, preparaban una bebida, producto de la fermentación del agave o de la pita, que se llamaba maguey, obteniéndose un jugo de miel de la planta, que luego se cocía con las raíces, y se la denominaba pulque. Como tantas variedades de agave, hay variedades de pulque, según su coloración y sus diferentes cocciones, en Brasil, las comunidades preparaban una bebida con mucho alcohol, llamada cavi, con mandioca fermentada.Por lo pronto en la Argentina, la mayoría de las comunidades del noroeste del país, bebían chicha, en sus diversas variedades, y si bien su consumo se remitía más a estas regiones, también los mapuches la han preparado para sus ceremonias tradicionales. Los tobas preparaban un brebaje, con la fermentación de la aloja, que se obtenía del algarrobo negro, se conseguía un polvo al golpearlo con un mortero, y se producía la añapa, bebida fermentada, que se endulzaba con miel silvestre. Tendremos que ser culturalmente amplios y, si tenemos la oportunidad, probar este tipo de bebidas, ya que provienen de frutos, cereales y tubérculos, que se cosechan, hoy en día, a lo largo de todo nuestro territorio, sobre todo cuando se habla de la renombrada frase de “integrar a las comunidades indígenas a nuestra cultura occidental”.
LAS NOTAS EN ESTE BLOG ESTÁN REGISTRADAS EN:

Dirección Nacional del derecho de autor

Registro Nº 845076-819756