03 agosto 2009

SAUVIGNON BLANC...REBELDE E INDOMABLE.

Para empezar a entender la excentricidad de esta variedad es importante hablar de su origen, ya que es proveniente del sudeste de Francia, del Valle Del Loire (Sancerre y Pouilly-Fumé). Su vocablo deriva etimológicamente de la palabra latina “silva” y los vocablos franceses que lo componen son “sauvage” y “vignon”, o sea “viña salvaje”.
Podríamos señalar que el Sauvignon Blanc vendría a ser una especie de padre del Cabernet Sauvignon, ya que este último habría surgido de una cruza, allá por el siglo XVIII, del Cabernet Franc con el Sauvignon Blanc. Los suelos del Valle del Loire se caracterizan por ser pedregosos y calizos, lo que le dan un carácter sumamente mineral al vino procedente de esta uva, los climas son medianamente fríos consiguiendo aromas a frutas poco maduras, más
herbáceas, notas ahumadas y entre las frutas más destacadas se encuentra el pomelo rosado, los principales componentes del aroma de esta variedad provienen de los compuestos del nitrógeno y la methoxipyrazina.
Cuando nos referimos a sus características “salvajes” lo pensamos teniendo en cuenta todo el proceso en la producción, ya que a pesar de ser muy resistente al frío, es de brotación temprana; requiere de muchos cuidados por parte del viticultor, sobre todo en el momento de la vendimia, ya que una uva poco madura resulta carente de aromas y de otro modo pueden manifestrse vinos muy ácidos y de mediocre calidad, es por eso que a la poda se le da mucha importancia, a su vez, también, su desarroll
o también varía si la exposición al sol es muy alta. Y destacando otra de las características inherentes al Sauvignon Blanc es el aroma a orín de gato que puede llegar a expresar.
Así lo sostuvieron por ejemplo en uno de los países que mejor se presenta esta variedad como Nueva Zelanda, donde expertos en pruebas sensoriales luego de varios años de estudio destacaron que el pipí del gato era una de los más notorios aromas de este cepaje, con decir que la bodega neozelandesa Coopers Creek ubicada en la zona vinícola de Huapai y Kumeu, ha producido un vino Sauvignon Blanc en donde en su etiqueta verde está representada la figura de un gato por todo lo señalado con relación a sus sensaciones organolépticas.
Parece ser algo más que lo acerca a la naturaleza, pero lo que si sabemos es que el nombre de esta variedad, “Viñas Salvajes”, representa fielmente todo su rebelde recorrido desde su producción en la viña hasta su paso por la bodega y quizás otra señal de su "rebeldía" la aportan los franceses que suelen asociar al Sauvignon con la “Pierre à Fusil” característica sensorial que hace referencia a la chispa del fusil; evidentemente una cepa dura de domar. Bon Appetit.



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