16 agosto 2009

¿Tenes un perfume con Vino?

Cómo sabemos, el vino tiene un alto poder antioxidante por la acción de los polifenoles, previniendo afecciones cardíacas, solo con el consumo de una copa de vino, también retarda, incluso, el envejecimiento de la piel, favoreciendo la vitalidad, para una piel sana, pero es importante señalar, que a los efectos médicos, y estéticos, se le agregan todas las connotaciones afrodisíacas y de distinción, que suele agregar la utilización de un exquisito perfume…pero de vino.Para hablar escuetamente de perfumes, que mejor que revisar su etimología, la cual nos llevará a un poco de su historia, el perfume es una palabra compuesta, que proviene del latín “per” “fumus”, que se traduce como, “a través del humo”. Esto era, antiguamente, parte de dos funciones básicas: al desprender el humo, al ser quemada la leña, se lo utilizaba para desodorizar los ambientes desagradables de sacrificios animales, u otras ceremonias, y también cumplían una función religiosa, en ofrendas a diferentes dioses.Entonces podemos señalar que los especialistas eran los religiosos, los griegos destacaron todos sus componentes medicinales, y los romanos, lo llevaron a la cultura diaria.Al perfume lo podemos definir como una mezcla de diversas sustancias aromáticas, desde esencias naturales y esencias sintéticas, un disolvente que puede ser sólido o líquido, el alcohol es el compuesto adecuado para la obtención del perfume, y un fijador, que es el que le otorga cuerpo, proporcionando un aroma duradero, intenso, consistente, y perfectamente acorde para su aplicación al cuerpo humano.En este caso, la marca de belleza y aromacolorterapia, Universo Garden Angels, tiene muchas líneas que ofrece para sorprender, se trata, básicamente de la Wine therapy, que tiene la línea de la fragancia Cabernet, de 50 ml, que contiene aceites esenciales, florales, y extractos naturales.Generalmente, las asociaciones que hacemos con los vinos, no son similares a la de los perfumes, ya que estos últimos no nos permiten degustarlos en boca, pero, particularmente, he encontrado en este perfume, muchos aromas que permiten redescubrir al cabernet, no solo como vino, sino como un aroma primario, o sea que uno siente un aroma determinado, y puede señalar tranquilo, “tiene el aroma al cabernet”.Bueno, este perfume me permite asociar unas cuantas coincidencias, en cuanto a sus notas de madera, quizás el roble, el cedro, muy destacable lo de la pimienta negra, y también distintividad que otorgan los dulces aromas de la mora

EL LENGUAJE DEL VINO

Nos hemos ido acostumbrando con el tiempo a asociar con muchas palabras al denominar todo lo que se refiere al vino, y es que como sucede con otras temáticas, tiene un vocabulario distinto, al que la gente de a poco va apropiando. Hay una faceta lingüística un poco más compleja, más enológica, pero otra que tiene un vocabulario más accesible, que es utilizado diariamente y es el que mínimamente vamos a desarrollar a continuación:
Abocado: dulce, agradable al paladar.
Acerbo: de elevada acidez.
Acético: avinagrado.
Afrutado: con abundante frutalidad.
Antociano: sustancia colorante que se encuentra en el hollejo de la uva.
Añada: año de la cosecha.
Apagado: de baja acidez .
Aromático: perfumes muy intensos.
Aspero: con exceso de taninos.
Astringente: sensación táctil en las paredes interiores de la boca, por exceso de taninos.
Aterciopelado: suave textura debido a la glicerina.
Bouquet: conjunto de aromas primarios, secundarios y terciarios.
Brillante: un vino absolutamente limpio.
Caliente: excesivo alcohol.
Carnoso: denso, consistente, corpulento.
Chaptalización: agregado de sacarosa.
Chateau: castillo, bodega, viñedo francés.
Complejo: distintos sabores muy bien integrados entre si.
Concentrado: mucho sabor y color.
Corto: no tiene mucha persistencia.
Coupage: como blend, mezcla de distintos vinos.
Cuerpo: con fuerza alcohólica, muy intenso en general, pesado, sin acuosidades.
Fresco: con juventud y buena acidez.
Genérico: vino que contiene varias cepas de una región determinada, el cual lleva su nombre.
Largo: muy buena persistencia al final.
Ligero: lo contrario a mucho cuerpo.
Mineral: sabores primarios a minerales.
Noble: cepas distinguidas que crecen y maduran en diferentes contextos.
Oxidado: rancio y soso, por una gran exposición al aire.
Pasado: exceso de barrica o botella.
Perfumado: se presenta mayormente en vinos blancos, aromas a almizcle, fructuoso.
Persistente: muy largo final de boca.
Pesado: mucho alcohol y poca acidez.
Picado: vino acetificado.
Pierna, rías, o lágrimas: senderos incoloros que quedan en la copa, generalmente en vinos que superan los 12° de alcohol y por efecto de la glicerina.
Redondo: buen cuerpo, sin excesos de taninos.
Reserva: crianza mínima de un vino de 3 años en roble o en botella.
Respirar: vino una vez destapado.
Sarmiento: el desarrollo de la rama en un año.
Seco: vino con menos de 5° por litro de azúcar.
Tánico: con exceso de taninos.
Terso: refrescante nivel de acidez.
Trasiego: cambio del vino de una vasija hacia otra para su clarificación.
Varietal: vino de una variedad predominante.
Vendimia: recolección y cosecha de la uva.
Como estos términos hay muchísimos más, algunos más complejos, más técnicos, pero que nos van a ayudar a través de la construcción del conocimiento, a encuadrar todo lo que se desarrolla en todo el proceso de producción, desde la plantación en el viñedo, hasta la obtención del vino en la bodega. Bon Appetit.
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